miércoles, 7 de septiembre de 2011

Dos perros y dos personas...

Estaba yo, sentada en mi cama, con mi perro, Google, un Schnauzer miniatura. Viendo la televisión. Cuando me di cuenta de que estaba empezando a llover. Google parecía disgustado ya que se nos habían estropeado todos los planes. No podríamos ir al parque a jugar con los demás perros. Pero pensé que si podríamos ir a dar una pequeña vuelta. Apagué la televisión, cerré la puerta y fui a por el paraguas y el abrigo. Cogí la correa de Google y bajamos por las escaleras. El día iba empeorando. Nos tuvimos que refugiar en un pequeño bar. Allí vi un chico que también tenía un perro; en concreto un husky con los ojos azules y serenos como el mar. El chico tenía el pelo castaño claro y unos preciosos ojos verdes. Se acercó a mí yme dijo: vamos a buscar otro sitio que aquí no nos quieren por los perros. Le hize caso, ya que no tenía otra y me fui con él. Llegamos al parque, el de los niños pequeños, y nos metimos en una casita de madera. Estuvimos hablando durante un rato, me contó que se llamaba Tom, que tenía trece años y que vivía cerca del río. Desde ese momento me di cuenta de que el destino nos había unido. Me dio su número de télefono y yo le di el mío. Al día siguiente me llamó para ir de nuevo al parque. Fui.

24 de Agosto de 2011. Tallín, Estonia.

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