miércoles, 7 de septiembre de 2011

Una larga historia

Hoy he estado en el hospital, me he hecho daño en un tobillo y hemos tenido que ir. Digo "hemos" porque mis padres me han acompañado. Allí me han dicho que no tenía nada. Después, hemos visto a un señor al que lo llevaban en una camilla. Era exactamente igual que mi abuelo. He cogido el móvil y lo he llamado. Me ha dicho que no, que el no ha estado en ningún hospital. Viendo que tenía una voz rara he ido a verle. Allí le he preguntado y me dijo: Siéntate. Me senté. La abuela nos trajo un té y unas galletas de chocolate y pasas. Dio dos sorbos al té y dijo serio y firme: Al parecer, mi hermano sigue vivo. Me quede totalmente pasmada casi entro en un coma. El siguió: somos gemelos. -Volvió a dar otro sorbo.-, de pequeños nos divertíamos un montón. Pero era verano y escaseaba el agua y la comida. A mi me dijeron que Tomás se había perdido en medio del bosque, pero yo no me lo creía. Nos conociamos el bosque como la palma de nuestra mano. Cada árbol, cada arbusto...-Le dio un pequeño mordisco a una galleta y siguió.-Le busqué, pero nunca le encontré.

24 de Agosto de 2011. Tallín, Estonia.
Me gustaría dedicar este cuento a mi abuelo que falleció hace unos años.

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