martes, 6 de septiembre de 2011

Orión

Hace mucho tiempo, en un lugar muy lejano, había un caballo marrón, con unas largas crines negras, al igual que su cola. Con unos bonitos calcetines blancos que le alcanzaban hasta los tobillos. En su morro tenía una pequeña mancha blanca parecida a un rubí. El caballo de pura sangre, situado en medio de un bosque de coníferas,llamado Orión, cabalgaba dando tumbos de un lado a otro. No podía pensar en otra cosa que en buscar a su dueña. La misma dueña que hace dos horas le había dejado allí, y que textualmente le dijo: Si ves que no vuelvo, ven a buscarme. El caballo no paraba de galopar esquivando los árboles. Cuando de repente, vio unos ojos color ámbar y unos bonitos labios color carmesí. Se paro en seco y espero a que su dueña malherida, regresara hacia él.

23 de agosto de 2011. En Tallín, Estonia.

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